LA CORPOCRACIA Y LA HIPOCRESIA DEL CIUDADANO ARGENTINO

LA CORPOCRACIA Y LA HIPOCRESIA DEL CIUDADANO ARGENTINO

 

Estamos viviendo un momento histórico complicado en la vida social, política y económica del país.

Los medios de comunicación nos bombardean permanentemente con noticias catastróficas, dólar, riesgo país, aumentos, piquetes, inflación, FMI, corrupción, juicios, ataques a personas, delincuencia, drogas, grieta, recesión, etc.

Y los políticos, los sindicalistas, los dirigentes sociales, los periodistas, los empresarios, los economistas, en lugar de buscar soluciones y acuerdos, le echan mas nafta al fuego.

Nosotros, los argentinos, mientras tanto, pensamos que vivimos en un país que tiene como sistema de gobierno una democracia, y vivimos como si eso fuera cierto.

Lo hacemos porque pensamos que vivir en democracia es ir a votar cada 2 años, y protestar, manifestar o quejarnos cuando las cosas en el país no salen como pensamos o los gobernantes no hacen lo que creemos que deberían hacer.

Ahora veamos, que es un sistema de gobierno democrático, o que creemos que es.

Supuestamente la etimología de la palabra no deja dudas:

Demo = pueblo  cracia = poder

O sea el poder del pueblo, el gobierno del pueblo por medio de sus representantes, pero esto es cierto?, realmente los diputados, senadores, concejales, presidentes, gobernadores, intendentes, funcionarios, nos representan?, o representan diferentes estamentos de poder que no son realmente el pueblo?

Nos representan los diferentes dirigentes de partidos políticos, movimientos sociales, instituciones religiosas, sindicales, etc.?

O todos ellos se representan a si mismos o a sus pares?

De allí que es importante que a partir de ahora tomemos conciencia de que en realidad vivimos en un país que tiene como sistema de funcionamiento en todas sus esferas lo que podríamos llamar una Corpocracia, cuya definición sería:

Corpo = Corporación  cracia = poder

O sea el gobierno de las corporaciones, a través de sus representantes.

Veamos que es una corporación por definición:

Corporación es un grupo de personas o instituciones que funcionan como una sola entidad, y que busca su propio beneficio.

Entonces quienes realmente nos gobiernan no son ciudadanos que nos representan, sino personas que representan diferentes intereses o grupos que no siempre son los del ciudadano que no pertenece a ninguna corporación.

Veamos entonces las diferentes corporaciones que nos gobiernan y lo han hecho en los últimos (digamos) cien años.

Políticos

Empresarios

Banqueros

Sindicalistas

Religiosos

Jueces

Abogados

Militares

Economistas

Medios de comunicación

Etc.

Puede parecer delirante esta simplificación, pero si observamos con detenimiento vamos a ver que cada una de estas u otras corporaciones, interactúan entre si, alternando alianzas y disputas de acuerdo a como se van dando las cosas, y veremos que las diferentes crisis que ha pasado nuestro país son producto de estas alianzas o disputas.

Vivimos observando diariamente como se pelean, o se asocian para negociar sus propios espacios de poder, donde nosotros, los ciudadanos somos meros espectadores sufrientes de sus decisiones u omisiones.

Pensemos… los políticos piensan en nosotros?

Los sindicalistas piensan en los trabajadores?

Podemos seguir intentando entender lo que pasa pero nosotros, los ciudadanos de a pié, tenemos también nuestras responsabilidades, por eso digo que somos hipócritas.

Hipocresía: Fingir o aparentar lo que no se es

Vivimos en un país productivo, el granero del mundo, tenemos campo, ganado, pesca, minería, petróleo, industria, turismo, pero…

Vivimos rodeados de corrupción, los que nos representan se generan un bienestar a partir de sus posiciones de privilegio, pero…  nosotros no tenemos nada que ver?

Veamos como funciona la sociedad y veremos que los que nos representan en realidad son el emergente de nuestra forma de ser.

Porque digo que somos hipócritas?, porque exigimos que los demás cumplan las leyes, pero nosotros no las cumplimos.

Hacemos pequeñas o grandes transgresiones, de acuerdo a nuestras necesidades, ya que tenemos leyes “flexibles”.

Tenemos trabajo en negro, comercio en negro, normas de tránsito o de convivencia que no cumplimos, cortamos calles, arreglamos infracciones de tránsito, aprovechamos cada resquicio que encontramos en las leyes para utilizarlas en nuestro provecho, en fin, toda una enorme cantidad de hechos que, de vivir en otra sociedad no las haríamos, pero que en nuestro país si.

Los argentinos que han emigrado y viven en diferentes países del mundo no cometen estas transgresiones, ya que saben que ley allí es inflexible.

Eso si ante los demás somos “derechos y humanos” pero si hacemos un gol con la mano y lo validan mejor.

Esta permanente contradicción entre lo que deberíamos ser y lo que somos, es lo que lleva a entender lo que pasa realmente en esta sociedad.

Además vivimos pensando en la fantasía de que un “dirigente mesiánico” nos va a “salvar” y va a hacer que el país florezca.

Si lo pensamos bien, somos una sociedad adolecente pensando que una “droga maravillosa” nos permitirá “volar” y ser felices.

Argentina será un país “en serio” el día que dejemos de ser hipócritas y nos pongamos a trabajar en serio por el país.

Cuando cada ciudadano piense en el país y no en su propia conveniencia, solo así tendremos corporaciones o instituciones serias y decentes.

Los políticos dejarán de hacer política para ellos, los sindicalistas trabajaran para sus trabajadores, los jueces juzgaran de acuerdo a la ley, y cada uno de nosotros hará lo necesario para que el país progrese como tal.

Yo se que esto es difícil porque nos hemos pasado los últimos cien años peleando por espacios de poder y no por engrandecer al país, pero a mis 70 años puedo decir que aunque sea hay que empezar a intentarlo para poder dejarle un país diferente a las próximas generaciones.

No pertenezco a ninguna corporación y simplemente escribo para ver si se puede plantar una semilla de esperanza en el cerebro de nuestra juventud.

Y también como una llamada de atención para aquellos que nos dirigen, para que dejen de pelear por las miserias del poder y traten de ser dignos de los cargos que representan.

 

A.S.

12-2018

 

2 thoughts on “LA CORPOCRACIA Y LA HIPOCRESIA DEL CIUDADANO ARGENTINO

  1. Totalmente de acuerdo.
    Seguimos buscando la facil, pero hace rato que dejo de existir. Sin invertir en educacion y con un sistema judicial politizado, Argentina esta enclaustrada en el goce de la repeticion historica.
    Se que a mi edad no voy a ver un pais libre y democratico. Por eso solo me queda esperanza en que nuevas generaciones despierten y crean en si mismos.

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